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Y queda menos para que llegue 2015 y comprobemos lo lejos que estamos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio marcados para esa fecha. En el año 2000, cuando el Banco Mundial junto y las Naciones Unidas publicaron el Plan del Milenio, y todas las naciones firmaron un acuerdo comprometiéndose a reducir a la mitad la pobreza, el hambre, las enfermedades, etc. para 2015, el optimismo hacía pensar que esto era posible.

A finales de 2007, en el ecuador de ese período, se hizo un balance en el que el propio Secretario General de la ONU dijo que todavía estábamos a tiempo de cambiar las cosas. Pero 2012 ha llegado y la situación de desigualdad y pobreza en el mundo continúa latente. La crisis internacional, además, ha hecho centrar el foco de atención más en los nuevos problemas que atraviesan los países ricos que en resolver los problemas sempiternos del mundo en desarrollo. Da igual que se intente jugar con las cifras y que se hagan estadísticas frívolas de cuantos millones menos de personas viven con menos de 1 dólar al día y cuántos con menos de 2 dólares. Lo cierto es que más de 3.000 millones de personas en el mundo viven en la pobreza absoluta, mientras que otros hemos asistido un año más al espectáculo de consumismo sin sentido que caracteriza estas fiestas. ¡Esto no es justo!