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Me alegra compartir aquí un fragmento de la entrevista que me hiciera en su día David Martín de los Santos para el documental “¿Generación perdida?” emitido en el programa Documentos TV. Un interesante documental que refleja la triste situación que viven muchos jóvenes de hoy en día.  Jóvenes sobradamente preparados, pero que no encuentran un trabajo decente y tienen que emigrar, o bien desempeñan funciones que están muy por debajo de su formación.

Joan Melé en el documental La Generación Perdida

David me hizo una larga entrevista de más de una hora en las oficinas del banco en Las Rozas como portavoz de Triodos Bank, acerca de otra forma diferente de hacer banca.  Sin embargo, más que responder a sus preguntas, recuerdo este encuentro como una agradable conversación entre ambos sobre cuáles eran los valores imperantes hoy en día en nuestra sociedad.

¿En qué nos habíamos equivocado la generación anterior con respecto a nuestros hijos para que las cosas estuvieran tan difíciles como están? ¿Qué les habíamos transmitido? Más que el valor por el trabajo, les hemos inculcado un modelo de lucha por conseguir más cosas con menos esfuerzo, una cultura animal basada en la ley del más fuerte que deja de lado valores tan importantes como el esfuerzo, la cooperación y el cuidado del otro.

Una crisis profunda como la que vivimos estos días debería llevarnos a replantear no solamente cómo cambiar el modelo económico o el sistema financiero, sino también el tipo de educación que transmitimos a nuestros hijos. Una educación basada en valores, con un enfoque más humano y social, donde la ley de la cooperación impere sobre la ley del más fuerte.  Aprendamos ya, mejor tarde que nunca.


¿Qué opina sobre "Hay que crear una epidemia de entusiasmo"?

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¿Generación perdida? Hace 7 años

Hola Joan, vengo a visitar tú blog a menudo y hoy me llevé una sorpresa al encontrar ésta entrada con parte de la entrevista-charla que tuvimos y que tanto disfrutamos todo el equipo. Casi dos horas fueron… e iremos subiéndolas al blog poco a poco al igual que el resto de entrevistas (fundamental difundirlas más allá del documental).
Hace unos días vi un capítulo de ‘Redes'(‘El sistema educativo es anacrónico’) en la que Punset entrevista a Ken Robinson y me acordé de tí ya que me lo diste a conocer el día de nuestro encuentro y no dejo de recomendarlo. Quiero dejar aquí el enlace para compartirlo porque encaja muy bien con ésta entrada.
Curiosamente hace 3 días también subí a nuestro blog el texto de la reflexión (tan alentadora) de Goethe que me regalaste. Dejo el enlace también.
Las casualidades…
Un fuerte abrazo y gracias.
David

http://www.rtve.es/television/20110304/redes-sistema-educativo-anacronico/413516.shtml

http://blogeneracionperdida.blogspot.com.es/search/label/Otros%20v%C3%ADdeos

Respondiendo a ¿Generación perdida?
Joan Antoni Melé Hace 7 años

¡Dos horas! Pues será que se me pasaron volando. Gracias a ti, David. Un abrazo.

¿Generación perdida? Hace 7 años

Éste es el bueno con la reflexión de Goethe (en el anterior lo puse mal):

http://blogeneracionperdida.blogspot.com.es/2012/05/reflexion-de-jw-goethe.html

Abrazos

David

Carlos Labarías Gagnière Hace 7 años

¡Muy buenos días Joan!

¡Qué interesante todo tu blog , la epidemia de entusiasmo y ética ya está en marcha! Es bonito ver la labor que estás llevando a cabo, estás marcando la mente de muchas personas.

Como bien dices Joan, no se educa para la felicidad global del ser humano, sino sencillamente para que éste venda su vida a un sistema carente de sentido.

Toda persona tiene potencialmente algo grande que aportar a la humanidad, de lo contrario no estaría aquí, en este plano terrenal.

Se necesita de la participación sabia de todos para construir una era más humilde y compasiva. Para alcanzarla, la educación por parte de los padres es fundamental pero también opino que el maestro debería ser un fino y tierno investigador de las potencialidades que atesoran sus alumnos, así como un genuino enamorado de la belleza humana.

Una nueva civilización más pacífica ha de pasar necesariamente por la paz en el corazón de uno mismo, de allí la necesidad de trabajar el sentido de la vida y un conjunto de técnicas para gestionarse uno mismo a nivel emocional de modo más maduro.

Poner al servicio de la raza humana las fortalezas de uno mismo constituye probablemente una de las tareas con más sentido de las que pueda llevar a cabo un ser humano, pero ello requiere autoconocimiento y descubrir nuestra verdadera naturaleza espiritual .

En los años en los que estuve ejerciendo de maestro de infantil, me percaté de la absoluta necesidad de cambio y de su magnitud a todos los niveles.

En educación es común debatir sobre “cómo” enseñar pero a mi parecer, es un tabú tocar el “qué” enseñar y precisamente éste es el tema que ha de tratarse si se quiere empoderar a las nuevas generaciones.
Uno debería preguntarse: ¿qué tipo de ciudadano necesita la humanidad para renacer?

Creo que parte de la respuesta está en enseñar que la ciencia y la religión son como las dos alas gracias a las cuales el alma humana puede lanzarse a volar.

A mi parecer, si la humanidad trata de volar únicamente con el ala de la religión, cae irremediablemente en el lodazal de la superstición, los dogmas y el fanatismo.

Asimismo, si pretende mantenerse en vuelo sólo gracias a la ciencia, se ve abocada a la decrepitud ética y a la esclavitud y el vacío inherentes al materialismo.

Ambos modos de conocer la realidad son complementarios y dignos de ser investigados, la verdadera religión trascendente está en total armonía con la esencia de la ciencia. A mi entender, son las dos caras de una misma moneda.

Además, opino que hay un gran ausente en los currículos y es el que citas con acertado criterio en el artículo: la educación en valores éticos.
Gracias a una enseñanza rigurosa de esta cuestión que eleve la veracidad al rango de imperativo moral, la humanidad podría alcanzar la fraternidad universal, sin prejuicios absurdos que limitasen la confianza y nuestra toma de conciencia del potencial de servicio que anida en lo más hondo de cada uno de nosotros.

Y ya para acabar, sólo me queda desearte un feliz santo, así que… ¡felicidades Joan!

Nos vemos en el máster de Borja, que tengas un feliz día.

Carlos Labarías.

P.D: gracias David por el enlace hacia el programa de REDES, muy enriquecedor.


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