Hace unos días, el canal CNN me realizaba una entrevista durante la visita que realicé a Chile para hablar de banca ética, con un acogida ciudadana más que emocionante.
Asistimos a comportamientos inaceptables que siempre se justifican porque “todo el mundo lo hacía…”
Asombrada por la iniciativa local para crear un banco ético en el país sudamericano -el acontecimiento al que fui invitado a apoyar- la entrevistadora me preguntó cómo es posible que pueda existir una banca ética en un sector y una economía con una competencia salvaje. ¿Cómo puede alguien poner el beneficio social en equilibrio con el económico y sobrevivir en una jungla así?
Como expliqué, sencillamente puede hacerse porque las cosas no son como nos las han vendido. No es cierto que el mercado tenga leyes; como mucho tendrá modelos de comportamiento que creamos las personas, uno a uno. Y si las personas cambian, el sistema se transforma.
En solo dos frases, dos caras de una misma moneda, el jurista norteamericano Learned Hand explicó de forma clara y bella por qué el bien común nace de ejercer la libertad individual… y el terrible error de entender la libertad como hacer lo que nos da la gana.